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Después de varios años de discusiones, el alcalde Samuel Moreno firmó el decreto que fija las reglas del juego para desarrollar 2.014,57 hectáreas de suelo.
Según la Administración Distrital, el decreto (043 de 2010) establece medidas para garantizar la protección de las zonas ambientales que están en la zona, define la nueva malla vial que desahogará el norte de la ciudad e identifica 19 planes parciales que se podrán ejecutar en los próximos años.
De las 2.014,57 hectáreas que regula el Plan Zonal del Norte (POZ), 1.277,76 corresponden a suelo urbano y 736,8 a suelo de expansión urbana. Del total, sólo 466 están por desarrollar. La zona regulada está ubicada desde la carrera 7a., hacia el occidente en los límites con la actual avenida Boyacá y su futura continuación a través de la avenida Low Murtra, y desde la calle 170 hacia el norte, hasta los límites con el municipio de Chía. El decreto define la malla vial que desahogará el norte de la ciudad que hoy solo cuenta con la Autopista Norte y la Carrera Séptima. Se contempla la construcción de nuevas vías, arteriales e intermedias, que se ejecutarán a corto, mediano y largo plazo.
A corto plazo, entre 3 y 5 años, está previsto que se construya el primer anillo vial, compuesto por la continuación de la avenida Boyacá entre la calle 170 y la calle 200, la calle 200 (avenida El Polo) y la continuación de la avenida 9 (NQS) entre la 170 y la avenida El Polo. Para ejecutar estas vías, el decreto establece que el suelo necesario para hacerlas se obtendrá a través de ceder mayores índices de edificabilidad a quienes van a ejecutar planes parciales que queden en la zona de influencia de los trazados viales. La construcción se financiará a través de valorización. La financiación del resto de vías arteriales y de red intermedia se definirá en la medida en que se vayan pactando los planes parciales.
El polémico tema ambiental
La administración ordenó en el decreto que cualquier intervención que se haga deberá garantizar la restauración ecológica, la recuperación y rehabilitación de los corredores ecológicos y recursos ambientales, de reserva y protección que hay dentro del área del Plan Zonal del Norte. Entre los responsables de este tema está la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, que tiene un año de plazo para formular el plan de manejo del humedal Guaymaral y el Canal Torca y para identificar los recursos naturales que se deben proteger. También establece la obligación de los particulares de ceder suelo para crear el área de protección en torno de esos recursos naturales. Para expertos como el director del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional, Gerardo Ardila, el decreto no garantiza la protección de los recursos ambientales de la zona y las acciones en el área urbana van a alterar la zona rural.
76 mil viviendas
Esta zona del norte de la ciudad se desarrollará a través de 19 parciales que quedaron identificados en el decreto y que, según el Distrito, deben generar 67 mil viviendas, de las cuales unas 19 mil deben ser de interés social. Ardila cuestionó que no se haya dejado la obligación de construir vivienda de interés prioritario en la zona, porque lo que se establece es que los dueños de la tierra y quienes ejecuten los planes parciales deben compensar en dinero o en suelo, en otra zona de la ciudad.
Los costos de urbanismo del POZ
Ejecutar las obras de urbanismo (vías, servicios, redes y parques) costará 1,5 billones de pesos, según los cálculos realizados por Planeación Distrital. Las obras de acueducto y alcantarillado demandarán inversión por 262 mil millones de pesos, el primer anilllo vial la malla vial arterial, 337 mil millones de pesos y la malla vial intermedia 693 mil millones. Se calculan 145 mil millones para un parque metropolitano y 111 mil millones para humedales y zonas de protección ambiental.
Tomado de: Periódico EL TIEMPO, Bogotá |